viernes, 4 de junio de 2010

Tengo una historia que contar


Esta no será la última vez que nos veamos, dijiste.
Y el tiempo (demasiado) pasó entre nosotros.
Tu promesa se agarró tercamente a mi corazón
y no me deja arrancarla, aún hoy.
Allí está hundida, esperando salir,
ya sea porque tú vuelvas a sacarla,
ya sea porque mi tiempo en la tierra se termine.

1 comentario:

  1. Las promesas incumplidas. Ojalá un día nos diéramos cuenta del daño que nos hacemos esperando lo que nunca va a suceder. Pero... la duda siempre queda.
    He visto escritos en otras partes que aun no publicas en el blog. No se deje coger la tarde con ellos señora.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Countdown Maya 2012