domingo, 28 de junio de 2009

YO EN TI

Qué daría en este momento
por apoyar mi cabeza en tu pecho
escuchar tus latidos,
sentir el palpitar de tu corazón
golpear en mis oídos,
envolverme en tu respirar
y que me arrulle el aire
que entra y sale acompasadamente de tus pulmones.

Qué feliz sería si en este preciso momento
tuviera tu corazón apretado contra mí
y pudiera transportarme
y sentirme navegar en tu torrente
recorrer cada rincón de tu cuerpo
ser el hálito vital que te acompañe
cada segundo, cada día de tu vida,
respirando contigo, latiendo contigo,
viviendo contigo en ti.

LA PARED


Cómo quisiera ser como tú, pared,
firme, siempre erguida.
Por más fuertes que te azoten los vientos
tú nunca te doblegas.

No te duelen los cimientos,
no te carcome por dentro el cemento
no te hiere los ladrillos el dolor.

Yo quisiera ser como tú,
indolente, insensible, inmutable.
Vivir sin sufrir hasta que, algún día,
una mano te (me) derrumbe sin avisar.

sábado, 27 de junio de 2009

PARA QUÉ

Y después de haber quemado las cenizas
de haber pelado mi piel a retazos
y de haber exhalado mi último aliento
llegas tú de la nada
a intentar revivirme.

¿Qué se supone que haga
mi cuerpo inerte?
¿Que emerja de la tierra
y florezca en invierno?
¿Que brote sin haber
bebido agua por toda una eternidad?

Y luego, si ya yo reposaba
en mi última morada,
¿para qué sacarme de mi perenne sueño?

Countdown Maya 2012