martes, 30 de marzo de 2010

HISTORIAS PARA DORMIR

Quisiera poder contarte historias para dormir;
cuando llega esa hora
en la que quieres desconectarte del mundo,
quisiera ser yo quien, despacio, apague tus sentidos;

quien, acompañada de una leve caricia en la sien,
o simplemente apoyando mi cabeza contigua a la tuya,
hablándote quedo (con voz grave, para que no te desveles),
te lleve de la mano hacia esos mundos etéreos
donde uno vuela sin alas y planea
sobre su propio cuerpo y sobre todo lo terreno
para ser, por unas horas, un ser celestial.

Quisiera ser yo quien oiga tu respiración
cada vez más lenta, acompasada, en paz,
quien vea todos tus músculos aflojarse,
y entregarse dulcemente a Morfeo.

Quisiera poder ser la última persona
cada noche, en verte cerrar los ojos,
y que sea mi voz la última que oigas,
y mi rostro lo último que veas,
que lo último que toquen tus dedos sea mi piel,
y respirar el aire que exhalas al soñar.

Quisiera poder hacerte flotar, lejos,
viajar a lugares indescriptibles,
hacerte ver todo eso que anhelas ver,
traerte con mi voz olores, paletas de colores,
recrearte mil sonidos inimaginables.

Quisiera que mi voz resuene en tus oídos ya dormidos
llevándote por caminos donde puedas ser lo que desees:
caballero sobre brioso corcel con hermosas vestiduras,
aventurero marino desafiando olas de recónditos mares,
investigador descubriendo los secretos de la galaxia;

y que, cuando tu desafío acabe, y ya feliz,
quieras regresar a tu ser,
sea yo quien te reciba de vuelta,
y mi voz se te antoje familiar a la que te hablaba en sueños,
allá en tu fantasía, aquí en tu realidad,
ser yo, en tus dos mundos, quien te acompañe.

domingo, 21 de marzo de 2010

SERÉ TU LUNA

Seré, si tú me dejas,
la luna de tu planeta
la que gira a tu alrededor
noche y día, invierno y verano,
hechizada por tu fuerza centrípeta
que me atrae hacia ti, inexorable,
y no me deja irme, no me deja;


Seré la que te muestra siempre
su misma cara,
y oculta su lado más oscuro,
para que no descubras mis tinieblas más terribles;


Seré la que cambia, modela, transmuta para ti:
hoy estilizada, mañana imponente, deslumbrante,
luego elegante, después casi invisible, una sombra,
y así por siempre, para que nunca te aburras de mí;

Seré, sin embargo, capaz de dejarte en la más oscura de las noches
si yo decido que dependas de mí para recibir tu ansiada luz;
si yo quiero, aunque sea por un leve segundo,
que me ruegues, me implores, que estés a mis pies;


Seré la que, poderosa, domine la fuerza de tus fluidos a mi antojo,
la que influya en tus frutos, la que guíe tus sentidos
en la inmensa infinitud de tu derrotero sin dirección;


Seré yo, pequeña, pálida, tu yin
tu actriz secundaria, tu segundona bajo tu mando,
quien, de tu mano si me invitas,
calmará tus fuegos internos y te hará recobrar la paz.

SERÉ TU REINA DE CORAZONES

Algún día seré tu reina de corazones.
Estarás al final del juego,
debatiéndote entre sucumbir o seguir,
cuando de repente, sin pensarlo, sin saber por qué,
tu mirada se abrirá de par en par
tu mano se dirigirá al mazo de la vida
y ahí, en medio de un montón
de cartas iguales a todas,
apareceré yo, y me tomarás,
sin entenderlo
me asirás como a tu única salida.
Y ya no te desprenderás de mí.
Ganaré la partida para ti
y sucumbirás, pero a mí.

Countdown Maya 2012