
Porque fuiste quien con una llamada supo
elevarme de mis ciénagas tan sólo con su voz.
Porque fuiste quien me escribió
los versos más ardientes y sentidos,
que me acariciaron el alma cuando sufría.
Porque fuiste el único que quiso
gastar su tiempo en contar mis pecas.
Porque con tu dulzura pudiste
curar amarguras de soledad.
Por eso, estás aquí conmigo.
Porque fuiste quien me escribió
los versos más ardientes y sentidos,
que me acariciaron el alma cuando sufría.
Porque fuiste el único que quiso
gastar su tiempo en contar mis pecas.
Porque con tu dulzura pudiste
curar amarguras de soledad.
Por eso, estás aquí conmigo.
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