
La brecha entre tú y yo
puede ser la tierra,
una extensión muy grande para andarla a pie;
puede ser el mar,
tan ancho que no pueda cruzarse a nado;
puede ser el tiempo,
que a destiempo nos lleva
a recorrer la vida por carriles distintos.
Puede ser que, aunque no nos separe
ni la tierra, ni el mar,
y aún estando en el mismo tiempo,
nos separe
una calle
una línea telefónica
un boleto de metro.
Y, sin embargo, ni tú ni yo la crucemos.
Tú esperas por mí,
yo espero por ti,
todos siempre esperamos algo o alguien
que nos diga: hoy es el perfecto día
para cruzar esa calle
levantar ese tubo
y comprar ese boleto.
Hoy es el día en que todos los planetas alineados
te dan permiso de romper la brecha
y por una vez, sólo por esta vez en tu vida,
salir de tu yo para llegar a mí
y ser por fin dos.
puede ser la tierra,
una extensión muy grande para andarla a pie;
puede ser el mar,
tan ancho que no pueda cruzarse a nado;
puede ser el tiempo,
que a destiempo nos lleva
a recorrer la vida por carriles distintos.
Puede ser que, aunque no nos separe
ni la tierra, ni el mar,
y aún estando en el mismo tiempo,
nos separe
una calle
una línea telefónica
un boleto de metro.
Y, sin embargo, ni tú ni yo la crucemos.
Tú esperas por mí,
yo espero por ti,
todos siempre esperamos algo o alguien
que nos diga: hoy es el perfecto día
para cruzar esa calle
levantar ese tubo
y comprar ese boleto.
Hoy es el día en que todos los planetas alineados
te dan permiso de romper la brecha
y por una vez, sólo por esta vez en tu vida,
salir de tu yo para llegar a mí
y ser por fin dos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario